El calentamiento global por CO2 es un fraude

Publicado en Junio 20th, 2007 Por Administrator.
Categoria: Fraudes.

por Laurence Hecht

Washington (EIRNS)—El registro histórico de la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera que presentó el Grupo Intergubernamental sobre el Cambio Climatológico (GICC) como justificación para reducir los llamados gases de invernadero, es un fraude. Investigaciones del profesor Ernst–Georg Beck de la Merian–Schule de Friburgo, Alemania, muestran que el GICC interpretó y manipuló los registros de CO2 previos a 1957 a partir de la medición de muestras de hielo de extracción reciente, que pasan por alto más de 90.000 mediciones directas por métodos químicos realizadas entre 1857 y 1957.

nivel de carbon dioxido

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El registro adulterado del GICC pretende probar que las concentraciones de CO2 han venido aumentando de modo constante con el progreso de la civilización industrial. El trabajo de Beck confirma un cúmulo de investigaciones previas que demuestran que el GICC escogió qué datos usar, en un intento por probar que tenemos que parar el desarrollo industrial y regresar a la era de la carreta tirada por caballos, o atenernos al calor sofocante y el derretimiento de los casquetes polares. También demuestra que el tratado de Kyoto para reducir los gases de invernadero se fundó en un fraude científico que contraviene las leyes del universo, al negar la bien demostrada determinación climática por las variaciones cíclicas de la relación orbital entre la Tierra y el Sol, y las del calor que este último emite.

En un análisis concienzudo de 175 estudios científicos, el profesor Beck descubrió que los fundadores de la moderna teoría del efecto invernadero, Guy Stewart Callendar y Charles David Keeling (ídolo del ex vicepresidente y ambientista rabioso estadounidense Al Gore), ignoraron por completo las mediciones cuidadoass y sistemáticas de algunas de las figuras más famosas de la química física, entre ellas varios premios Nobel. Las mediciones de estos químicos arrojaron que la concentración atmosférica actual de CO2, de unas 380 partes por millón (ppm), se ha excedido en el pasado, como en el período de 1936 a 1944, cuando el nivel de CO2 estuvo entre las 393,00 y 454,70 ppm.

También hubo mediciones, con una tolerancia de 3%, de 375,00 ppm en 1885 (de Hempel en Dresde), 390,00 en 1866 (de Gorup en Erlangen) y 416,00 en 1857 y 1858 (de Von Gilm en Innsbruck). Irónicamente, aunque el aumento en los 1940 estuvo correlacionado con un período de calentamiento atmosférico promedio, Beck y otros han demostrado que dicho calentamiento precedió al aumento en la concentración de CO2.

Los datos que Beck revisó corresponden en lo principal al hemisferio septentrional, que geográficamente van de Alaska, pasando por Europa, a Poona, India, y casi todas se hicieron en zonas rurales o en la periferia de poblados sin contaminación industrial, a una altura de aproximadamente 2 metros sobre el nivel del suelo. La evaluación de los métodos químicos empleados revelaron un margen máximo de error de 3%, y hasta de 1% en los mejores casos.

En contraste, las mediciones viciadas de las muestras de hielo muestran un aumento más bien constante en el nivel de CO2, que convenientemente casa con la idea preconcebida de que la intensificación de la actividad industrial ha generado un aumento constante del CO2. Como ha demostrado el colaborador de Beck, el doctor Zbigniew Jaworowski, un ex alto asesor del servicio polaco de vigilancia radiactiva y montañista experimentado, que ha extraído hielo de 17 glaciares en seis continentes, las inclusiones gaseosas en muestras de hielo carecen de validez como representaciones históricas de la concentración atmosférica. La congelación, recongelación y presurización continuas de las columnas de hielo alteran drásticamente la concentración atmosférica original de las burbujas de gas.

Según la teoría del calentamiento por el efecto de invernadero, el aumento de la concentración atmosférica de CO2 que causa la actividad humana, tal como la combustión de combustibles fósiles, actúa como las ventanas de un invernadero al evitar que la superficie inmediata de la Tierra reirradie el calor solar. Aunque dicho efecto existe, el dióxido de carbono no es uno de los principales gases de invernadero, pues cuando mucho da cuenta del 2 a 3% del efecto invernadero. Por mucho, el gas de invernadero más importante es el vapor de agua. Sin embargo, el agua en la forma de nubes puede reflejar la radiación solar, lo cual causa una reducción de la temperatura, Son tantos los efectos interrelacionados, que relacionar la temperatura global con la concentración de CO2 es como tratar de predecir el valor de un fondo especulativo interpretando las fases de la Luna.

Urdir una tesis convincente de semejante correlación exige mentir con profusión y sofisticación, y a los teóricos del efecto invernadero los agarraron con las manos en la masa. Por una ironía histórica deliciosa, podría decirse que quien los descubrió fue el fundador de la ciencia moderna, el cardenal Nicolás de Cusa. Nuestra comprensión moderna de la fotosíntesis empezó cuando el investigador flamenco Jan Baptist van Helmont aceptó el reto de Cusa (que plantea en la sección “De staticis” en el Idiota), de pesar una planta y la tierra en la que está sembrada, antes y después de cierto crecimiento. Van Helmont descubrió (circa 1620) que el peso de la tierra que nutre a un sauce que ha crecido hasta pesar 77 kg en cinco años, varía menos de un par de kilos. ¿De dónde sacó el árbol su masa sólida? Irónicamente, Van Helmont, quien introdujo la palabra “gas” a la ciencia, llegó a la conclusión equivocada que la planta la adquirió exclusivamente del agua con la que se le regó.

Tomó casi otros dos siglos descubrir el hecho sorprendente de que gran parte de la masa de la planta y toda su estructura básica derivan del aire invisible y al parecer sin peso, más en particular del dióxido de carbono que contiene. Tal fue el logro de la revolución que Lavoisier emprendió en la química, y que Gay–Lussac, Avogrado, Gerhardt y otros impulsaron a principios del siglo 19. La capacidad de poner dos gases invisibles en una balanza y comparar sus pesos probó ser el secreto para determinar los pesos atómicos y, de allí, descifrar los enigmas del átomo y la célula.

Por desgracia para los mentirosos del GICC, los químicos han centrado su atención en la medición de la concentración atmosférica de CO2, en particular, desde que se dilucidó el proceso de la fotosíntesis a principios del siglo 19, y hemos conservado de modo minucioso sus registros. La verdad incómoda es que Al Gore todavía anda por ahí, pero sólo los tontos y los candidatos presidenciales “rectos”, llamados así por el gran efluvio de fluidos corporales que liberan sus orificios posteriores, dan crédito a sus emanaciones.

. Ver “180 years accurate CO2 air gas analysis by chemical methods (short version)” (180 años de análisis preciso del CO2 en el aire mediante métodos químicos), un compendio extraoficial del biólogo Ernst–Georg Beck de la Merian–Schule de Friburgo, en www.warwickhughes.com/agri/BeckCO2short.pdf.

. Ver “Ice Core Data Show No Carbon Dioxide Increase” (La información de las muestras de hielo no muestra ningún aumento del dióxido de carbono), por Zbigniew Jaworowski, y otras referencias en www.21stcenturysciencetech.com, bajo el encabezado “Global Warming” (Calentamiento global).

7 comentarios.

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cesar205

Comentario on Junio 26th, 2007.

Caray, q extraña teoria presentan. Segun recientes investigaciones presentadas en el Discovery Channel asi como la National Geographic, demuestran q el CO2 asi como los CFC son las mayores causantes del calentamiento global, hasta del enfriamiento global, segun investigaciones realizadas en las islas Maldivas el año 2006, en el suroste de Asia.
Estos supuestos cientificos deben estar influenciados o pagados por alguna corporacion petrolera o alguna potencia mundial para hacer estas declaraciones, debido a que el 75% de estas emanaciones provienen del hemisferio norte. No nos dejemos engañar por estas disparatadas afirmaciones, q lo unico q kieren lograr es la desinformacion y confusion entre toda la poblacion. Gracias a mundodesconocido. com por mostrar otras caras del problema y asi incentivar el debate y la investigacion sobre temas tan importantes.

Airton

Comentario on Diciembre 7th, 2007.

Em relação ao comentário de cesar205 :
Discovery Channel ????
Estes senhores parecem muito pouco confiáveis, adoram o “catrastrofismo” e não tem nenhum pudor com a qualidade das informações, sem mencionar que, nitidamente, atendem a interesses de alguns grupos.

Airton

Comentario on Diciembre 7th, 2007.

Em relação ao comentário de cesar205 :
Discovery Channel ????
Estes senhores parecem muito pouco confiáveis, adoram o “catastrofismo” e não tem nenhum pudor com a qualidade das informações, sem mencionar que, nitidamente, atendem a interesses de alguns grupos.

el guebo emmascarado

Comentario on Febrero 19th, 2008.

su pagina es una mojenera de mierda primero lee y aprende

UN OBSERVADOR

Comentario on Febrero 28th, 2008.

Me parece ridículo intentar obviar lo evidente: el calentamiento global es un hecho que está ahí, y nosotros somos responsables máximos de esto. Es verdad que en la historia de la Tierra, con sus ciclos y variaciones, ha sufrido estos calentamientos y enfriamientos (Eras Glaciales), pero nunca a este ritmo tan vertiginoso.
Seamos serios, señores, que no nos queda más remedio que afrontar nuestras responsabilidad en este asunto…. y rezar para que nuestros hijos puedan disfrutar de este planeta.
Saludos

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Pingback on Abril 13th, 2008.

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jaldelperu

Comentario on Mayo 4th, 2008.

N0 hay peor ciego que el no quiere ver.