Teorías sobre el origen del Universo.

Posted on 7 junio, 2011 by JPN.
Categories: Científicos, Colaboraciones, curiosidades, Liberación, Varios.

El artículo que les presento a continuación ha surgido de una conversación con un acérrimo defensor de la ciencia – o al menos eso cree él – en la que charlábamos sobre el origen del universo.

Elocuentemente, mi interlocutor defendía la teoría del Big Bang como primordio de la creación tal cual la conocemos, hablando a escala universal.

El problema, y ahí su error, es que le he tenido que explicar que aparte de la manida – y si se me permite: obsoleta – teoría del Big Bang, existen otras tres posibles explicaciones a cerca de la formación del universo, todas ellas abaladas por la ciencia.

No he podido evitar sonreírme al recordar a otros que como él, en otros campos, aprenden una cosa nueva, a un nivel bastante básico (por no decir simplista) y creen que ya está todo explicado.

Nadie piense que voy en contra de este interlocutor o de otros como él, pues para mi suerte le cuento como un estimado amigo.

Dicho esto, existen cuatro teorías sobre el origen del Universo que podríamos denominar como principales. Estas son: La Teoría del Big Bang, la Teoría Inflacionaria, la Teoría del Estado Estacionario y la Teoría del Universo Oscilante.

Haciendo honor a la verdad, diré que en la actualidad, las más reconocidas a nivel científico son la teoría del Big Bang y la teoría Inflacionaria.

 

1.- La Teoría del Big Bang que es la más popular de cuantas explicaré, supone qué, hace entre 12.000 y 15.000 millones de años (según las últimas mediciones unos 13.500 millones de años), toda la materia del Universo – incluyendo el Universo mismo, claro está – estaba concentrada en una zona extraordinariamente pequeña que por efectos físicos tales como la presión, la gravedad, etc. explotó. Consecuencia de esto es que tal materia, y por ende el universo, se expandió. Dicha materia salió impulsada con gran energía en todas direcciones y los encuentros de parte de esta materia con otra tal, dentro de un singular desorden,  hicieron que la misma se agrupara y se concentrase más en algunos lugares del espacio que en otros. Formándose así las primeras estrellas y las primeras galaxias. Desde entonces el Universo continúa en constante movimiento, evolución y expansión. Aunque bien es cierto que la gravedad, siguiendo tal línea argumental, acabará por frenar tal expansión. La Teoría del Big Bang dimana de las conclusiones ecuacionales relativistas conocidas como “modelos Friedmann- Lemaître – Robertson – Walker”.

 

2.- La Teoría Inflacionaria de Alan Guth, mediante la cual intenta explicar los primeros instantes del Universo, basándose en estudios sobre campos gravitatorios fortísimos – quasi irresistibles – como los que hay cerca de un agujero negro. Esta teoría supone que una fuerza única se dividió en las cuatro que ahora conocemos (las cuatro fuerzas fundamentales del Universo: gravitatoria, electromagnética, nuclear fuerte y nuclear débil), produciéndose así el origen del Universo. El empuje inicial de esta fuerza pretérita duró un tiempo prácticamente inapreciable, pero fue tan violenta que, a pesar de que la atracción de la gravedad frena las galaxias, el Universo todavía crece.

 

3.- La Teoría del Estado Estacionario, en esencia, se opone a la tesis de un universo evolucionario. Los seguidores de esta teoría consideran (tras aplicarse el denominado como principio cosmológico perfecto, del que no hablaré pero del que sí que pueden informarse), que el universo es una entidad que no tiene un principio, ni tampoco tiene un fin.

No tiene principio – arguyen – porque no comenzó con una gran explosión ni se colapsará, en un futuro lejano, para volver a nacer, precisamente por el mismo motivo. Dicho en otra forma para que se entienda. La materia del Universo siempre ha existido, por tanto no hay génesis y, en base a esto, no puede haber final. Esta interesante teoría fue desarrollada en 1949 por Hermann Bondi, Thomas Gold y Fred Hoyle.

4.- La Teoría del Universo Oscilante, es bastante simple de entender y de explicar. Esta teoría sostiene que nuestro universo sería el último de muchos surgidos en el pasado, luego de sucesivas explosiones y contracciones. El momento en que el universo se desploma sobre sí mismo atraído por su propia gravedad es conocido como Big Crunch que marcaría el fin de nuestro universo y el nacimiento de otro nuevo. Algo parecido a aquél pulso o respiración del Universo que dicen los brahamanes.

 

Como ven, existen varias teorías – que no por ello varias verdades – con las que la ciencia actual brega, tratando de explicar el posible origen del universo.

Y así estamos en todo. Asentando como Verdad Absoluta sólo un grado – o porcentaje si es más cómodo – de la misma. Aferrándonos a lo que creemos en lugar de a lo que es, aunque de momento nos sea desconocido. Unificar teorías es fundamental para aproximarse a tal hecho, por ejemplo el origen del Universo, cosa que desde mi punto de vista – tal y como rezan los antiguos tratados ocultistas, mediante el axioma: “como es arriba es abajo” - es aplicable al todo.

El debate, siempre que se haga desde el conocimiento, nos enriquece y aproxima más a aquello que “buscamos”. De lo contrario, lo mejor que podemos sacar de él es volver a casa ilesos.