Las piedras Blandas

Posted on 4 agosto, 2009 by Administrator.
Categories: Enigmas.

Consideraciones sobre el extraño sistema de construcción en el Neolítico y Calcolítico.

 En mis recientes viajes al noroeste de Francia, visité unas interesantes zonas situadas en Carnac y Locmariaquer en las que había gran cantidad de Dólmenes y Menhires que corresponden según la arqueología a las épocas Neolíticas y Calcolíticas. En las mencionadas zonas existen numerosos alineamientos de Menhires y construcciones Dolmen.

 Sobre estas construcciones y su utilidad existen numerosas teorías mas o menos razonables, pero hay un punto que me intrigaba especialmente, ¿Cómo transportaban menhires de hasta 280 Toneladas y 20 Metros de Altura? Si tenemos en cuenta que el transporte se realizaba en ocasiones desde varios Kilómetros.

 Bien, ahora utilizaremos la lógica, supongamos que para levantar el Dolmen llamado el Gran Menhir de Locmariaquer de 180 toneladas y 20 metros de altura que nos da un perímetro aproximado de 50 Metros sobre el que los hombres del neolítico debían agarrar para elevar posteriormente.

 Si, además sabemos que el peso del Hombre que vivió en aquella época era de unos 55 Kg. y 160 cm. de Altura a lo sumo, podemos suponer que el agarre del mencionado por cada individuo requería unos 45 cm. de aquel perímetro, vemos rápidamente que un máximo de entre 110 y 130 hombres debían realizar la primera alzada, nos da un total aproximado de 2350 Kg. que debían levantar por persona en un primer esfuerzo, a eso si sumamos que debido a su peso, su fuerza debía ser netamente inferior a la del Hombre actual que supera en 20 Cm. de altura y en 25 Kg. de peso al de aquellos tiempos.

 Pero ¿Cómo lo hicieron?, incluso si suponemos que manejaron la Palanca, el esfuerzo de aquellos hombres debía estar muy por encima de sus posibilidades, y por si fuera poco el handicap expuesto, debemos añadir que aquellas comunidades no estaban compuestas de miles de miembros, a lo sumo varios cientos.

 Después de Visitar las tierras galas, descubrí lo que a mi juicio desvela el misterio de tales construcciones.

 La roca que habla

 Recuerdo que en mis pequeñas excursiones por aquellos parajes cercanos a Carnac, visité los llamados alineamientos de Petit Ménec, un precioso recorrido por aquel pequeño bosque en el que después de recorrer un estrecho sendero entre numerosa vegetación aparecen a un lado y a otro de aquella senda grandes piedras que debido al reducido numero de personas que visitan la zona, te permiten admirar las piedras de manera mas minuciosa.

 En una primera observación, no vi. nada de particular en aquellas piedras graníticas, pero recuerdo como al acercarme a las siguientes, tuve la sensación de que una idea estaba a punto de surgir en mi mente.

Una de aquellas rocas parecía que había sido “construida” mas que transportada, pero ¿Cómo llegue a aquella conclusión?, la piedra estaba resquebrajada en bloques de un tamaño aproximado, era como si hubiesen sido capaces de “disolver” las piedras dejándolas en un estado plástico para luego y después de moldearlas entorno a una roca inferior aumentar el volumen de esta primera con el tamaño deseado, es como si nosotros utilizásemos arcilla en bloques de entre 25 y 40 cm. de diámetro que después de juntásemos para aumentar su volumen con pequeñas piezas hasta darle el tamaño deseado.

 

En el Menhir superior se observa el efecto de plastificación de bloques y posterior “pegado” al conjunto

 

De ese modo de resolvía el problema del transporte, pasando de mover 2 Toneladas de una sola vez, a mover pequeños bloques de entre 20 Kg y 30 Kg en muchas ocasiones.

 Pero que más pruebas se pueden observar para demostrar la verosimilitud del mencionado sistema.

 Recordé las misteriosas fotos de la fortaleza inca de sacsahuaman en Perú, donde numerosos bloques de piedra de formas irregulares se unen perfectamente para construir los muros de la fortaleza.

  

La formación de la muralla, se asemeja en gran medida a “La piedra que habla”

 

Asombroso parecido en las dos fotos superiores correspondientes a Sacsahuaman con la forma resquebrajada producida por los menhires cerca de Carnac (Francia)

 

Esta formación incaica, está tan perfectamente “ensamblada” que según cuentan aquellos que las visitan, no es posible insertar una cuchilla de afeitar entre el ensamblaje de los bloques.

 Pero sigamos sobre la teoría de la plastificación de la piedra, según cuentan las viejas leyendas incas, los dioses otorgaron a los Incas dos plantas con las que podrían construir aquellos enormes templos. La primera de ellas era la planta de la Coca que les proporcionaría mucha mas fuerza y vitalidad para ejecutar las arduas labores de edificación y otra planta de increíbles propiedades que permitía reblandecer la piedra dejándolas a modo de una sustancia pastosa y moldeable.

 De hecho, y como prueba de la mencionada plastificación en la cultura incaica, me remito a los estudios que efectuó el Padre Lira, un misionero que ejerció su labor en Tierras andinas y que después de escuchar las leyendas, estudio e investigo las distintas plantas de la zona, hasta dar con una de ellas que los Habitantes denominaban la Jotcha, El Padre Lira, consiguió con éxito plastificar roca mezclando una formula de Jotcha con otras plantas, lamentablemente jamás consiguió descubrir el método para efectuar un posterior endurecimiento de la mezcla.

 Pero prosigamos con Carnac, después de efectuar un pormenorizado examen de la roca que denominaré “la roca que habla” y fotografiarla desde diversos ángulos, las señales que daba sobre la teoría antes mencionada era mayor.

 

 

En la foto superior, Se observa perfectamente una zona en la que se han desprendido fragmentos y en la que el perfil de los fragmentos resquebrajados, revela que han sido “pegados” literalmente.

 

 

Pero claro, una sola piedra no podía ser la solución al enigma, debían existir mas pruebas que autentificasen la teoría, y por supuesto, no tardé en encontrar más rocas y restos que dieran más verosimilitud a semejante teoría.

 En la misma zona, aparecieron mas rocas que efectuaban formaciones similares, en la foto inferior muestro alguna de ellas.

  

 

Este menhir muestra las mismas características de “la roca que habla”

 

Esta fotografía corresponde a un detalle de la foto precedente en la que se aprecia más de cerca la unión de las diversas masas para conformar otra de gran tamaño

 

¿Pero como descubrieron aquellos hombres la técnica que permitía reblandecer la piedra?, la idea que surge es relativamente sencilla y como siempre recurriremos a la lógica de situarnos en el contexto histórico de la época y recurrir a los medios que disponían.

 El hombre del Neolítico, debía ser un gran observador de la naturaleza, los pequeños detalles no pasaban desapercibidos para el, de ese modo observando la “mutación” de las semillas en plantas, descubrieron la agricultura, supongo que utilizando el método de observación del ecosistema, descubrieron quizás accidentalmente como determinadas rocas que entraban en contacto con algunas hojas de plantas que machacaban con piedras, estos martillos pétreos perdían la dureza para adquirir plasticidad, pero que tipo de hojas utilizaban, ¿quizás una mezcla de ellas? Que al machacar siempre de transformaba sus “morteros” en un material dúctil sobre la cara que impactaba o entraba en contacto con ellas.

 Supongo que si efectúa un estudio de la similitud de la vegetación en las zonas donde afloraban las construcciones Neolíticas, lleguemos a encontrar un nexo vegetativo que nos de la pista para encontrar la formula magistral.

 Pero continuemos con otros interesantes acontecimientos que pude observar en mis pesquisas.

 La siguiente visita, la efectué en una serie de alineamientos que estaban situados en Carnac, una zona en la que quizás unas cien rocas de distintos tamaños se alineaban en formación para un místico propósito.

 

En este menhir situado en uno de los alineamientos de Carnac, se aprecia el mismo efecto

 

Pero para mi sorpresa, otro Menhir tenia unas huellas distintas en las que se podía apreciar como los habitantes del Neolítico, habían dejado una impronta con su mano, habían formado concavidades artificiales que debido a la carencia de bordes vivos y a la geometría de la forma, no podían tratarse de una erosión mas o menos natural, no obstante, entraba dentro de lo plausible la posibilidad de que aquello hubiese sido producido por algún desgaste artificial provocado por algún método o incluso por debilitación de la roca en aquellas zonas, lo que tiraba un poco por tierra el efecto de erosión natural, era la ubicación de algunos de los desgastes que en la foto siguiente se aprecia la situación “inferior protegida” por la parte superior de la mole, espero que en la fotografía puedan ustedes apreciar  lo que con palabras intento explicar.

 Pero como ya digo, esta posible prueba no añade demasiado peso a la teoría, ya que es posible que la erosión se produjese en el proceso de formación natural de la propia piedra, no obstante juzguen ustedes mismos.

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En la foto superior se observa una serie de concavidades con aristas suaves, ¿quizás producidas por una manipulación de la roca en su estado dúctil?

 

 

Pero, yo me preguntaba si en las edificaciones propiamente dichas, seria capaz de encontrar mas pruebas que avalasen definitivamente mi teoría, la respuesta a ello, la encontré en el Dolmen de Mané Lud si como en el conjunto Neolítico de La Tabla de Marchands.

 Tomando Camino desde Carnac a Locmariaquer, por aquellas transitadas carreteras locales que dan acceso a los numerosos pueblos costeros, se llega a una zona rica de edificaciones del Neolítico, después de aparcar el coche a la entrada de Locmariaquer, y dar un pequeño paseo hasta el Dolmen de Mané Lud, en el que debido a situarse prácticamente adosada a una vivienda de labradores y un tanto escondida a los ojos de los ávidos turistas, pude admirar al detalle la construcción de Mané Lud.

 La estrecha entrada al templo de piedra, así como la poca altura del acceso a su interior y la profunda oscuridad que se observaba desde el exterior en el día tan soleado que tuve la ocasión de disfrutar, piensas que en su interior te vas a encontrar un nido de insectos y basura, afortunadamente, los galos son gente con unas costumbre que pasan por cuidar o incluso mimar su patrimonio, pero como la excepción confirma la regla, por la zona a lo largo del tiempo, numerosos labradores han retirado o demolido algunas construcciones que dificultaban sus tareas agrarias, afortunadamente hoy en día, este hecho, a regañadientes de los agricultores, ha sido erradicado con leyes que prohíben la destrucción de su historia a favor de la mejora en la productividad de bienes de consumo mas o menos de primera necesidad.

 Para evitar sorpresas en la negrura que mostraba el interior del conjunto, lancé una foto digital con flash que me permitió ver que su interior estaba totalmente limpio de basura y restos vandálicos tales como pintadas, cuando accedí al interior, el olor a “piedra” y la frescura del ambiente dieron alivio al caluroso día que pude sufrir aquel 27 de Julio de 2004.

A poco que observas en las paredes del interior del Dolmen, ves hay una serie de “Grabados” hechos artificialmente y que representan formas suaves de diseños ondulantes o círculos en bajo relieve, así como rectas perpendiculares de las que desconozco su significado que a buen seguro pueden responder desde la mera decoración hasta la representación de sentimientos o formas interpretadas de la naturaleza que los rodeaba.

 

Pero mi sorpresa iba a llegar cuando al aproximar y palpar con un dedo el surco que recorrían todas las formas que había dentro del Dolmen, coincidían exactamente en profundidad y anchura con el tamaño de mi índice, eso demostraba si cabe con mas fuerza que las paredes pétreas del Dolmen habían sido reblandecidas para luego utilizando los dedos, dibujar sobre ellas como si se tratase de arcilla. Otro hecho que añade peso a la tesis, es que las formas acanaladas, carecen de aristas vivas.

Asimismo, se apreciaba como en alguna formación geométrica que habían efectuado con Puntos cóncavos coincidían perfectamente con el tamaño de mis dedos.

Todas las formas “esculpidas” que, a mi juicio, son por presión de los dedos, coinciden perfectamente con el tamaño de mi huella dactilar

 

 

Los relieves con pequeñas formas circulares, coinciden perfectamente con el tamaño de la yema de un dedo

Pero las sorpresas, como ya dije, no terminaron en el Dolmen de Mané Lud, a unos quinientos metros de la zona, se encuentra un impresionante conjunto Neolítico formado por tres elementos principales, Las Tablas de Marchand,    Er-Grah y el impresionante Gran Menhir Brise.

 

El Conjunto, esta situado en algo mas de una hectárea y muy posiblemente el objeto de semejante construcción fue efectuada con intenciones espirituales, y debido al trabajo llevado a cabo por aquellos hombres, la intención estaba generada casi por una especie de necesidad, básicamente es un templo circular con un par de enormes menhires (uno de ellos de un tamaño descomunal) junto a un camino elevado y escalonado en piedras que los unía al templo.

 Las Tablas de Marchand, adquieren forma de Domo y en la capilla central situada en el corazón de la construcción a la que se accede desde una entrada de 140 cm. aproximadamente de altura, no es de mas de 8 ó 9 Metros cuadrados, esta capilla central, esta forrada de enormes piedras que están trabajadas con formas básicas en bajos relieves similares a las de Mané Lud, asimismo, las paredes que conducen desde la entrada al cuarto central también están conformadas con piedras de gran tamaño en las que se aprecia diversos símbolos, algunos con formas ya mas definidas pero inidentificables de una manera directa.

 

Las Tablas de Marchand, acceso que conduce a una pequeña estancia circular central, en su interior, se aprecian diversos bajorrelieves similares a los de Mané Lud.

 Todas las inscripciones en las piedras del monumento, parecían haberse efectuado con la misma técnica de reblandecimiento de la roca, es mas, en una zona concreta se observa como en la incisión del dedo sobre la roca, esta se hace con mas presión a medida que avanza la recta que describe, quedando a distinta profundidad y anchura a medida que esta avanza sobre la roca, efecto que se obtiene fácilmente si trabajamos con los dedos sobre materiales de una plasticidad similar a la arcilla.

 

Zona en la que se aprecia la referida forma y en la que se observa distinta presión en una de las rectas que conforman el dibujo.

Se observa que mi pulgar coincide con el tamaño obtenido en la roca.

 

Detalle con Zoom en el que incluso se aprecia que la aglomeración del interior del surco esta como aplastada, uniforme y sin aristas, detalle que si observamos en la parte de la roca externa al mencionado surco la conformación esta menos aglutinada y uniforme, asimismo forma irregularidades mas vivas.

 

Vista exterior del conjunto, se aprecia la mencionada forma de Domo.

 

Pero es también el llamado Gran Menhir Brise, el que la arqueología oficial nos dice que ha sido transportado por troncos de árboles talados y organizados de las mas exóticas maneras, algunos gráficos e ideas que he podido apreciar, me parecían en algunos casos ridículas, ya que en primer lugar no contemplan factores como el desnivel del terreno y el impresionante piedra que haría temblar a las mas poderosas grúas fabricadas por el hombre moderno debido a sus 280 Toneladas.

 

El Menhir nunca se transportó ni se le esculpió, sencillamente se le fue edificando en la zona, eso lo demuestra las diversas fracturas en las que se aprecia que esta conformado con miles de “ladrillos” amorfos que han sido aglomerados perfectamente gracias a la técnica descrita en este documento.

 

Detalle de tres de los cinco fragmentos que conforman esta mole de piedra llamada el Gran Menhir Brise

 

El Menhir, que parece haber sido derribado posiblemente por algún tipo de movimiento sísmico, ya estaba en esa posición en la época de las primeras invasiones del imperio Romano.

 

En la foto superior se aprecia que en la ruptura del menhir, aparecen numerosas irregularidades que parecen responder a que el mencionado menhir fue confeccionado con una gran cantidad de pequeños bloques de piedra dúctil.

 

 

Como no podía ser menos, en el templo de sacsahuaman, hay una roca de similares dimensiones que también ha sido Moldeada y no transportada.

 

Esta enorme piedra que está situada en Sacsahuaman, tiene

Un peso aproximado de 128 Toneladas, no siendo la única

De semejantes dimensiones, e incluso habiendo otras

Situadas en elevación sobre una serie de bloque menores.

 

 

 

Pero ¿acaso había oras culturas que disponían de este método de construcción?

 La respuesta es si, en la cultura egipcia, por ejemplo, se han encontrado y como ejemplo, pondré un fragmento de un artículo publicado en la revista Enigmas y escrito por Iker Jiménez y Francisco Contreras:

 ….El doctor Joseph Davidovits, fundador del Instituto Geopolimérico de París, profesor de la Universidad de Toronto y director del Instituto de Ciencias Arqueológicas Aplicadas de la Universidad de Barry en Florida, junto a la doctora Margie Morris, de la Universidad de Minnesota, pusieron de manifiesto lo que revelaban los análisis químicos y microscópicos efectuados en rocas de la meseta de Gizéh.

 Junto a los detallados informes publicaron varias fotografías en las que puede apreciarse la presencia de pelos, uñas, fibras textiles y burbujas de aire en la estructura de las rocas calizas de la Gran Pirámide.

 Estos hallazgos sembraron el desconcierto en los círculos académicos que, por supuesto, intentaron relegarlos al ostracismo. En España tuvimos la ocasión de asistir hace algún tiempo a un debate en La Clave, donde José Luis Balbín tuvo el acierto de invitar a representantes de ambas tendencias. Peter Tompkins propuso al entonces director de excavaciones de la meseta de Gizéh, Dr. awass, un experimento público para demostrar o desechar de una vez por todas lo mantenido por Davidovits, quien se consideraba capaz de fabricar piedras similares a las de la Gran Pirámide. La respuesta de Hawass no fue muy brillante  “si ya se conocen las canteras de Tura y de Mokhatam… ¿para qué investigar otros asuntos?”. Lo cierto es que este arqueólogo jamás podría explicar con sus teorías qué hace un pelo de 21 centímetros en el interior de una roca caliza de hace 50 millones de años, proveniente de la edad geológica del Eoceno, allá por el segundo período de la época Terciaria….

…La pista para la teoría de Davidovits está en una estela conmemorativa en la isla de Sehel, cerca de Assuan. Fue descubierta en 1889 por el egiptólogo Charles Wilbour y terminada de descifrar por el arqueologo francés Barquet en 1935.

La estela de Famine, como se denomina, consta de 2.600 jeroglíficos dispuestos en 32 columnas. Aunque se supone que fue esculpida en tiempos ptolemaicos ( 300 a.C) se entiende que debe ser copia de documentos más antiguos ya que se refiere a asuntos relacionados con personajes de la III Dinastía. La estela trata varios aspectos distintos, como son: Descripción de la Famine, Visita a la Biblioteca de Hermópolis, Las Revelaciones de Imhotep, El sueño del Faraón Zoser y un Decreto Real. Entre las columnas situadas entre la 6 y la 22 se habla sobre métodos constructivos. De la columna 11 a la 18 Imhotep enumera las rocas y minerales de la región de Elefantina. Y las columnas 18 a 20 describen el sueño del faraón Zoser, en el que el dios Khnum da al rey una lista de minerales y productos químicos para fabricar bloques aglomerados con los que construir templos.

Si este conocimiento es cierto, es posible que faraones posteriores también estuvieran enterados de estas “revelaciones” y las aplicaran a sus propias construcciones.

Algo con lo que siempre se ha especulado ha sido el rodillo. En múltiples recreaciones artísticas se han dibujado los grandes monolitos sobre rodillos y tirados por innumerables hombres. Pero la madera siempre escaseó en Egipto y la que había era de baja resistencia al peso y a la tracción, sin contar con que se necesitan, además de los rodillos, carreteras adecuadas al transporte que aún no se han encontrado. Y aún admitiendo la teoría de los rodillos, hubieran hecho falta millones de ellos.

La llamada Piedra de Palermo indica que Snefru, padre de Keops, asignó una flota de barcos para traer cedros, cipreses y coníferas del Líbano. Snefru fue el mayor constructor de la IV Dinastía. Se le atribuyen tres piramides, dos en Dashur (que contienen 4.000.000 de metros cúbicos de piedra) y otra en Meidum.

El total de sus construcciones asciende a 9.000.000 de toneladas de piedra, utilizadas en sus 24 años de reinado. La madera importada del Líbano no pudo, pues, servir para rodillos, ni por su cantidad ni tampoco por su dureza. Aunque sí pudo servir para fabricar… MOLDES:

Herodoto así parece confirmarlo: ” … La pirámide fue edificándose de modo que en ella quedasen unas gradas o apoyos que algunos llaman escalas y otros altares. Hecha así desde el principio la parte inferior, iban levantándose y subiendo las piedras con cierta máquina formada de maderos cortos que, alzándolas desde el suelo, las ponía en el primer orden de gradas, desde el que con otra máquina que en él tenían prevenida las subían al segundo orden, donde las cargaban sobre otra máquina semejante, prosiguiendo así en subirlas, pues parece que cuantos eran los órdenes de gradas tantas eran en número las máquinas, o quizás no siendo más que una fácilmente transportable, la irían mudando de grada en grada cada vez que la descargasen de la piedra; qué bueno es dar de todo diversas explicaciones… “. La palabra utilizada por Herodoto y que se tradujo por “máquina” es la palabra griega “mechane”. En griego es un término general que indica cosas inventadas, fabricadas. En definitiva, cualquier tipo de artilugio realizado con un propósito y que, por tanto, no debe únicamente traducirse por la acepción moderna de “máquina”. Siguiendo con este planteamiento, sustitúyase la palabra “máquina” por la palabra “molde” y lean ustedes la transcripción anterior de Herodoto. La cosa concuerda en extremo ya que no quedaron evidencias de ningún otro tipo de “máquinas”.

Anterior a la publicación de Davidovits ya se especuló con la posibilidad de las piedras prefabricadas del Antiguo Egipto. En el Segundo Congreso de Egiptología celebrado en 1979 en Grenoble (Francia) el Dr. Klemm, experto en petrografía, avanzó los resultados de sus análisis sobre piedras de la Gran Pirámide. De las 20 muestras estudiadas no encontró dos que tuvieran la misma consistencia homogénea. Parecía que cada una procediera de un lugar distinto, con la particularidad de que dicha consistencia era diferente en zonas de la misma piedra, con mayor densidad en la parte superior que en la inferior. También constató que las rocas de la pirámide contenían un porcentaje de humedad superior al que presenta la piedra natural. Su conclusión fue evidente: los bloques no eran naturales, sino artificiales…

 Y ahora la pregunta que planteo, ¿será alguien capaz de resucitar aquella técnica perdida?, difícil de decir es, pero lo que si es cierto, es que la patente de la formulación para hacer semejante operación tiene que proporcionar al descubridor una acomodada vida para el resto de sus días, así como cambiar con seguridad todo el método de edificación que existe en la actualidad, permitiendo efectuar las grandes obras de ingeniería mas eficazmente y lo mas importante, asegurar que su durabilidad no se mida en decenas de años, si no en milenios.

 JL

El autor del presente trabajo permite la utilización del mismo, siempre y cuando se indique la procedencia del mismo, que es www.mundodesconocido.com