Ascensor Espacial

Posted on 22 febrero, 2012 by JPN.
Categories: Científicos, Colaboraciones, curiosidades, Liberación, Varios.

  

En el artículo de hoy quiero hablarles de algo que todavía no he entendido muy bien.

Siendo que a mí me falta entendimiento para comprender el asunto de forma general – en oposición a una forma conceptual – parece que los japoneses lo tienen de sobra.

Hoy quiero hablarles del ascensor espacial.

La primera vez que oí hablar de tamaña cosa (más bien lo leí), fue en la novela “Las fuentes del paraíso” de autor Arthur C. Clarke (el mismo que 2001, una odisea espacial, la primera de una tetralogía compuesta por 2001, 2010, odisea dos; 2061, odisea tres y 3001, odisea final).

En tal novela, Clarke hablaba de un cable que partía de la superficie terrestre (de una isla cercana al ecuador, en concreto) hasta la órbita del planeta. Por ese cable ascendían carga y personas, concepto éste que, desde entonces, impregnaría tanto los relatos de fantasía futurista como la ciencia misma.

Desde hace algún tiempo, como ya he dicho, los japoneses andan detrás de construir uno de estos ingenios y su idea es que esté operativo para el año 2050.

La compañía Obayashi ha anunciado su intención de construir un ascensor que tendrá su ultimo piso a 36.000 kilómetros de altura. La torre Burj Dubai, la más alta del mundo, con 828 metros de altura ha sido todo un reto para la ingeniería. De poder realizarse la empresa tal, el rascacielos sería 43.477,27 veces más alta que Burj Dubai. Una auténtica torre de Babel o mayor aún. Sólo espero que no tenga el mismo fin (y no me refiero a una intervención divina).

El cable por el que trepará la cabina de este ascensor estará construido a base de nano tubos de carbono, un material 20 veces más resistente que el acero. Para mantenerse estable, el cable precisaran un contrapeso situado a 96.000 kms de la Tierra, una cuarta parte de la distancia entre nuestro planeta y la Luna.

La estación geoestacionaria estará a 36.000 kms de la Tierra y recibiría envíos de hasta 30 ocupantes que subirían a 200 km/h. Sería como montarse en el AVE pero en vertical. Los beneficios de contar con una instalación de este tipo no se limitan al turismo espacial, que podría ser auténticamente low cost sino que se abarataría considerablemente el precio de situar satélites en órbita. Aunque, pesimista yo, no creo que la actividad sísmica de las islas niponas favorezca la realización de tal proyecto.

Como ya digo, a este respecto, me falta entendimiento. Quizás porque sea un antiguo, pero considero que la peana que soporte tal mole, deberá ser – en el mejor de los casos – gasganturesca.

De concluirse tamaña empresa (que sería maravilla del mundo y, como mínimo, del sistema planetario), el número de personas no millonarias que pudiera viajar al espacio aumentaría de forma considerable.