Deuteron deuteronomy non est (JPN)

Posted on 13 diciembre, 2011 by JPN.
Categories: Científicos, Colaboraciones, curiosidades, Liberación, Varios.

  

En este nuevo artículo quiero presentarles otra de esas noticias que a menudo son consideradas como banalidades por no contener la dosis necesaria de morbo que parece ser necesaria.

Mi propósito hoy no es el de tratar cuestiones conspirativas o paranormales, no.

Mi objetivo es informarles sobre acontecimientos y teorías científicas – por mucho que usted pudiera odiar al estamento “batablanca” – para que, una vez conocidas, pueda hablar con propiedad y sin miedo a errar.Las recientes noticias sobre que unas partículas llamadas neutrinos pueden ser más rápidas que la luz ha convulsionado recientemente el mundo de la física, ya que la teoría de la relatividad postulada por Albert Einstein, quedaría reducida a un ámbito local y a la percepción que de los fenómenos se tiene desde tal punto en lugar de como realmente son. Nuevos experimentos parecen confirmar que los tales neutrinos bien pudieran ser superlumínicos.

Haciendo honor a la verdad, el experimento ÍCARO, en lugar de contravenir tal consideración apunta a que sus resultados han sido contradictorios.

Ahora, se espera una consolidación o refutación del hecho  por parte de los E.E.U.U. (Fermilab), a lo que también se han apuntado científicos japoneses, no fuera a ser que por algún motivo la supervelocidad del neutrino fuera convenientemente aprobada o refutada.

Pero esta no es una idea, sino más bien un acontecimiento fortuito que si quiera estaba contemplado a la hora de realizar los experimentos que arrojaron tales resultados (por lo menos no en un planteamiento relativista).

Bira van Kolck, un físico teórico de la Universidad de Arizona, tiene una más que interesante teoría que poco tiene que ver con los superlimínicos neutrinos.

Van Kolck, en sus experimentos, señala que un simple núcleo atómico, el deuterón, está relacionado con el misterioso fenómeno de la reversión temporal -¿puede el tiempo ir hacia atrás en un nivel cuántico?- y puede conducir a la explicación de uno de los mayores enigmas del Universo: el desequilibrio entre la materia y la antimateria.

El estudio aparece publicado en Physical Review Letters.

La mayor parte de lo que los físicos saben sobre el Universo puede ser descrito en lo que se llama el modelo estándar de la física de partículas (del que no les voy a hablar, por no aburrir, pero que pueden ustedes buscar). Desarrollado por el premio Nobel Steven Weinberg, que: ¡Oh sorperesa!  fue ex director de tesis de Van Klock.

El  modelo tal lo contempla todo, desde las leyes de Newton hasta el comportamiento de las partículas subatómicas, lo que se conoce como mecánica cuántica. «Sin embargo, hay un problema que el modelo estándar no explica», apunta Van Klock. Y es que según las teorías actuales, por cada partícula de materia que existe en el Universo tiene que haber otra de antimateria, con igual masa pero con carga eléctrica opuesta. Como si cada partícula – y perdonen el chiste – tuviera un “particular” eidolon (que para el que no sepa lo que es, digamos que es un doble inverso, un fantasma).

El problema de todo cuanto vengo contando, es que cuando materia y antimateria entran en contacto, se aniquilan mutuamente. Cosa ésta que da lugar a uno de los mayores misterios de la física moderna: Si durante el Big Bang se generó igual cantidad de materia que de antimateria, ¿por qué el Universo parece estar hecho por completo de materia ordinaria? ¿Dónde está la antimateria que falta?¿No hubiera desaparecido en su inmediata creación?

La explicación, según Van Kolck, puede estar relacionada con la violación de un raro fenómeno conocido como reversión temporal.

Van Kolck lo compara con un juego de billar, afirmando que:

“Supongamos que usted golpea dos bolas una contra otra en la mesa. Supongamos que filma la escena, y la reproduce hacia delante y al revés. Si no dice nada a la persona que lo está viendo, ésta no sería capaz de decir que versión es correcta y cuál está al revés”.

Como en la película, el tiempo puede retroceder en las ecuaciones de los científicos que describen nuestro mundo y las ecuaciones todavía cuadran. Por ejemplo, la máxima velocidad de nuestro coche son los kilómetros que puede recorrer por hora o, para un físico, la distancia dividida por el tiempo. Si el tiempo se pone al revés, de manera que se convierte en un número negativo, la ecuación todavía funciona porque las magnitudes de la velocidad y la distancia permanecen iguales, aunque no su sentido.

Y hablando de sentido. Dicen algunos, que el sentido común nos dice que el tiempo solo va en una sóla dirección. Las personas envejecen, no se vuelven más jóvenes.

Cosa esta que no me parece siquiera medianamente lógica, ni normal. Esto lo digo porque que si naciesemos viejos y rejuveneciésemos el tiempo seguiría llendo en una única dirección. La cosa rara sería que tras cincuenta años rejuveneciésemos (o en el caso planteado empezasemos a envejecer) y existieran hechos contrastables que medir y cuantificar.

Como diría Van Kolck: “Continuemos con nuestro ejemplo de las bolas de billar. Cuando empiezas el juego hay un triángulo de bolas en el medio, y alguien dispara una bola al conjunto provocando que todas las bolas se dispersen. Si reproducimos la película al revés, la mayoría de la gente dirá que no es realista, porque sería muy raro que todas las bolas colisionaran a la vez formando un triángulo [...] La razón por la que percibimos una dirección preferida tiene que ver con el hecho de que es mucho más fácil partir de un estado inicial simple que de uno muy complicado. Por lo que el tiempo puede ser invertido en las ecuaciones de la física sin afectar al resultado, pero los efectos de la inversión del tiempo permanecen imperceptibles en nuestra vida cotidiana”.

Dicho de otro modo, pueden producirse inversiones temporales – si es que no vivimos ya dentro de una – que, para nosotros,  pasarían desapercibidas.

“Hasta la década de 1960 - dice Van Klock - los físicos pensaban que las leyes de la física no cambiaban si el sentido del tiempo iba hacia atrá, pero luego se descubrió que hay algunos fenómenos en las partículas subatómicas donde parece ser que existe una pequeña violación de esta simetría”.

En otras palabras, la filmación revertida de las bolas de billar sería un poco diferente a la versión hacia delante ya que no ocurre al mismo ritmo. Este fenómeno se conoce como violación de la reversión.

De esta forma, ya no existe el equilibrio y, por ejemplo, el coche no va tan rápido si la escena sucede retrocediendo hacia el pasado. Este desequilibrio es el que los físicos creen que puede explicar la cantidad desigual de la materia y la antimateria en el Universo. Pero Klock cree que esa explicación no es suficiente.

Aquí es donde aparece el  deuterón, un núcleo atómico cuya simplicidad lo convierte en uno de los mejores objetos de experimentación en física nuclear. La característica – aunque extraña – de esta partícula, sería que puede violar la simetría temporal.

El científico y su equipo han encontrado mecanismos de la violación de esta simetría que se corresponden con diferentes medidas de momentos magnéticos del deuterón.

Los experimentos con el deuterón probarían las mismas escalas de energía que el Gran Colisionador de Hadrones (LHC) en el CERN y podría llevar a descubrir una física completamente diferente a las tres que actualmente campean por los ámbitos académicos.