Cosas que pasan

Posted on 28 octubre, 2011 by JPN.
Categories: Científicos, Colaboraciones, curiosidades, Liberación, Varios.

  

En este nuevo artículo quiero ser breve. Creo que el tema habla por sí solo, y como reza el chascarrillo: “Blanco y en botella…”

Antes de meterme en harina (más bien harinilla), decirles que habrán visto que la publicidad ha variado un tanto. La culpa es enteramente mía, pues no caí en la cuenta que la imagen que utilicé para el artículo “Frankenstein”, tenía derechos de autor. Las consecuencias no se han hecho esperar. Pero quizás de eso les hable otro día.

El asunto que vengo a tratar es el siguiente.

En las proximidades de una central nuclear cordobesa – no la Córdoba de los califas, en España, no, la Córdoba argentina – hay una reserva de pesca federal en la que se ha pescado este ejemplar que muestra un inusual tercer ojo en la parte superior de la cabeza.

La verdad es que el hecho no ha pasado desapercibido y ha creado alarma entre los habitantes de las poblaciones colindantes.

El ejemplar está siendo investigado por las autoridades científicas para comprobar a qué se debe su mutación y si esta tiene algún tipo de relación con los elevados niveles de radiación – dato fehaciente – en el agua de dicha zona, proveniente de la refrigeración de la central nuclear, que opino yo que si los tiene la cuestión se diluirá y la argumentación será de un carácter tan insulso como peregrino. Por lo menos hasta que aparezcan más.

Aprovecho para decir que no. Matt Groening no es un visionario. En E.E.U.U. se lleva utilizando energía nuclear desde que – como vulgarmente se dice – reinó Carolo. Y los peces con tres ojos, perros y gatos con dos rabos y otras aberraciones se han dado.

Espero sepan disculpar que no ponga una foto del pececillo de Groening, que luego pasa lo que pasa.