Frankenstein

Posted on 25 octubre, 2011 by JPN.
Categories: Científicos, Colaboraciones, curiosidades, Liberación, Varios.

El artículo que quiero presentarles hoy es un tanto atípico. Atípico en la forma, sobre todo en lo concerniente a lo que viene siendo un artículo en sí, pero no apático en el fondo.

Antes de ahondar en el asunto, decir que la imagen de cabecera pertenece a un clip de video que ví cuando era niño en el programa de Lolo Rico: La Bola de Cristal.

Por aquel entonces yo era un renacuajo. Por lo pequeño y por lo cabezón. Aparte de ello, también andaba provisto de un calzado ortopédico para corregir el severo problema de que andaba como me daba la gana y por donde me apetecía. Cosa que a tenor de los hechos sigo haciendo a todos los niveles.

El caso es que aquellas “botarras” pasaron a convertirse casi en mis favoritas dado que por aquellos entonces Kiko Veneno sacó el susodicho video clip y pasé de ser un ser anómalo a alguien que molaba por tener unas botas como las del “Frankenstein” que todos habíamos visto por la televisión.

Si preguntamos a casi cualquier persona que tengamos cerca sobre Frankenstein nos dirá que era un monstruo. Que ya digo que no es así. Algunos, más avezados nos dirán que era un científico loco y que lo que conocemos vulgarmente como Frankesnteín en realidad es “el Monstruo de Frankenstein”. Pocos nos dirán sobre la Obra de Mary Shelley – ¿Todavía no leen? – sobre los golems, el ocultismo o, más mundanamente, que Frankensteín en realidad se llamaba Victor, ya que lo otro era apellido.

Quedémonos con aquello de científico loco, sólo por hacer el asunto entendible al vulgo. Quedemonos también con esa concepción de matarife necromántico que se ha implantado en el acervo popular. Quedemonós además con otra de esas imposturas, que son tomadas por ciertas y que no obedecen sino a la ignorancia más absoluta sobre un tema – o quizás a la soberbia de intentar demostrar lo que no se conoce – como es que Frankenstein era alemán. Como alemana se cree que es la ciudad de Maastricht (Mastrique que castellano).

Bueno, la noticia publicada por la BBC es la siguiente: “Estamos un poco más cerca de que  la  carne crezca en tejidos de acumulación celular y proteínica dentro de probetas en laboratorios.”

O por lo menos, eso han dicho el equipo de científicos de la Universidad de Maastricht que esta llevando a cabo una serie de experimentos para tal fin.

El argumento es que a partir de células madre el  tejido se desarrollaría eliminando la necesidad de acabar con la vida de millones de animales de diversas especies para alimentarnos.

Aunque más de uno y más de cuatro están ahora mismo diciendo para sus adentros, o para sus afueras: ¡Bien! La cosa no es ni tan bonita ni tan sencilla.

La carne desarrollada en laboratorio a partir del enriquecimiento proteínico de células madre ha dado un nuevo paso adelante tras aprobarse una ayuda de más de 300.000 € que van a parar al departamento de Fisiología Vascular de la Universidad de Maastricht dirigido por el profesor Mark Post, que está investigando cómo mejorar dicho procedimiento.

La carne sería indistinguible en sabor y textura de la carne de un animal puesto que en esencia sería también carne, sólo que desarrollada de manera artificial.

Cosa que desde mi punto de vista – al menos que le metan celulosa como hacen con las hamburguesas (como lo lee, cuando come una hamburguesa está comiendo madera) – no se como diantre van a estimular al músculo para que la carne sea carne.

Para que el tejido muscular,  no se quede “fofo”, se ha conseguido que “haga ejercicio” mediante electroestimulación, con lo que crece hasta un 10% más que sin esas microdescargas eléctricas. Pero es que eso no es ni por asomo suficiente. Estamos hablando de un 10% de milímetros. Y de un consumo electrico añadido.

Actualmente uno de los problemas que se encuentran los estudiosos es la dificultad para generar tejidos de un grosor superior a un par de milímetros dada la dificultad de oxigenar el interior del músculo. Y aunque no lo digan ellos, ya lo digo yo: “No hay corazón ni sistema circulatorio, tampoco pulmones ni respiracion… Blanco y en botella”.

El grupo del profesor Post  – curioso un post sobre Post – se está dedicando a investigar la forma de hacer llegar los nutrientes al interior del músculo crecido en laboratorio para permitirle crecer hasta unas proporciones equiparables a las de un señor bistec. Aunque parecen obsesionados por la cantidad en lugar de la calidad ¿Quizás algún tipo de complejo?

Otro punto que me escama es la nutrición del propio tejido. Y no estoy diciendo que la vaquita en el campo coma cosas sanas, que del campo viene toda la basura transgénica, los pesticidas y demás cosas de no contar. Que con la excusa de no matar animales se han matado muchas personas. Lo que estoy diciendo es que algo no natural, al interactuar con lo natural o bien es desechado por el medio o acaba destruyéndolo.

No obstante, estos experimentos me parecen a mí algo extraños. Puesto que soy español, conozco de filetes – por aquello de los aportes protéicos y minerales – sintéticos sólo que aquí los llamamos “queso” y “torrijas” (estas últimas inventadas por la prohibición de comer carne en Semana Santa).

Como siempre ustedes deciden, pero ya ven como están las cosas y como de atípico ha sido este artículo.