PARHELIO

Posted on 29 abril, 2011 by JPN.
Categories: Colaboraciones, curiosidades, Enigmas, Liberación, Sucesos Misteriosos.

Primeramente perdonen la tardanza, pero ya se sabe lo que ocurre con las cosas de palacio.

A petición popular, y tras una concienzuda investigación en la que me he encontrado de todo, escribo este artículo sobre la extraña aparición de dos soles sobre las islas Penghu, sitas al oeste de Taiwán (China).

Es mi fin el intentar dar una explicación racional al hecho o por lo menos exponer la teoría que, desde mi punto de vista, parece más cercana a la verdad. No siendo esto óbice para que no existan fenómenos inexplicables o de difícil explicación.

El caso es que a principios del mes de marzo del año 2011, pudo observarse en los cielos un extraño caso de duplicidad solar. Las cadenas de televisión chinas emitieron la noticia y pronto se especuló de mil y una maneras sobre el acontecimiento.

En primera estancia, pensé que (descartados los posibles efectos, artefactos y aberraciones de la maquinaria empleada para la filmación) era que este insólito fenómeno era un singular espejismo producido por un incremento en la densidad de la atmósfera. Y ahí lo dejé. Pero esta teoría tenía un problema. Si  esto se diera, tal y como había planteado, el reflejo del sol se tendría que ver de forma vertical en lugar de cuasi horizontal.

Descartada esta hipótesis, por inútil, bucee en los océanos de información que es Internet para toparme con lo obvio y evidente. Una cosa tan simple, que se me pasó totalmente el contemplarla.

Espejismo era sin género de duda (llámese fenómeno óptico si se prefiere), pero no tal y como lo hubiera pensado.

Resulta que esto es un fenómeno meteorológico conocido como Sundog, el perro del Sol. Aunque más correcto es llamarlo parhelio (dos soles). El hecho en sí se produce cuando la luz que proyecta el astro rey atraviesa un cúmulo de cristales de hielo en suspensión – de los que hay que recordar que  tienen forma hexagonal – viéndose su trayectoria afectada al ser refractada por dichos cristales, proyectando una imagen similar a la fuente de origen.

Hay registros, con siglos de antigüedad, en varias culturas sobre la aparición en los cielos de dos lunas o dos soles (por ejemplo en el Libro de los Prodigios de Julio Obsecuente). De hecho, existen fotografías que recogen el fenómeno en  el Perú e incluso en España.

Ahí quien dirá que esta teoría tiene un pequeño problema, que no es otro que dicha refracción colocaría a esta replica del Sol (u holograma si le gusta más) en una posición horizontal con respecto de la fuente originaria, en lugar de situarla ligeramente inclinada – 21.7 grados exactamente – con respecto de esta. Y esto es correcto hasta que entramos en el espacio tridimensional y la orientación de los cristales con respecto del ángulo de incidencia de la luz. Tal y como intento mostrar en la imagen.

¡Misterio resuelto!