Disminución en el Tamaño del Cerebro Humano

Posted on 15 abril, 2011 by JPN.
Categories: Colaboraciones, curiosidades, Liberación, Salud en Peligro.

Habrán escuchado ustedes, aunque será más probable que lo hayan leído, el asunto de que el cerebro humano disminuye su peso un 10% como resultado de la vejez y la consecuente muerte de neuronas que durante todo este proceso se ha generado. El tabaquismo, el abuso del alcohol y el consumo de otras sustancias menos legales agravan el hecho, o por lo menos eso es lo que se ha dicho siempre. Esto sólo es una verdad a medias ya que la edad tiene que ver, pero sólo a un nivel que de común nos es difícil imaginar.

Para saber si realmente el cerebro de una persona ha disminuido de peso deberían de haberlo extraído y pesado, y luego de muerto haberlo vuelto a extraer y pesar para verificar una disminución en la masa del mismo, en caso de que esta se hubiera producido.

Hay que decir también, que las últimas investigaciones apuntan a que las células cerebrales, las neuronas, realmente no mueren sino que se atrofian y pierden capacidad para transmitir información.

Tras una larga investigación en la que he hablado con antropólogos, psiquiatras, nutricionistas y neurólogos, les voy a contar las interesantes y nada despreciables conclusiones a las que he llegado, compiladas en cuatro claves que a mi juicio son fundamentales para entender este asunto.

Resulta que el cerebro humano  ha reducido su tamaño en los últimos 30.000 años – de ahí que la edad tenga que ver a un nivel nada convencional – por lo que el volumen medio del cerebro del Homo Sapiens, en este lapso temporal, ha disminuido un 10%, es decir, de 1.500 a 1.359 centímetros cúbicos. Exactamente la misma merma que se atribuye a los efectos de la vejez y a la consunción de ciertos tipos de sustancias.

El fenómeno, de difícil explicación, intriga a todas y cada unas de las ramas científicas que de un modo u otro tocan este tema. No habiendo consenso en las soluciones propuestas.

Primera Clave

Por ejemplo, los antropólogos, en su mayoría, lo valoran como un efecto de la evolución hacia sociedades más complejas.

La reducción en el tamaño del cerebro humano se podría explicar, según estos antropólogos, en la medida en que cuanto más musculoso es el individuo, más materia gris requiere para poder controlar su cuerpo, arguyendo que el hombre de Neandertal, desaparecido hace 30.000 años, era más corpulento y tenía un cerebro mayor que el del hombre actual.

En contraposición, el hombre de Cromagnon, hace 17.000 años, es decir un Homo Sapiens, estaba dotado de un cerebro más grande que el de sus descendientes, pero menor que el del hombre de Neandertal, ya que si bien era más fuerte físicamente que los Homo Sapiens Sapiens, era más débil que su antecesor.

Segunda Clave

Por otro lado, los psicólogos (que tanto gustan de citar y hacer recomendaciones) guiaron mi atención sobre los trabajos de David Geary, profesor de psicología de la Universidad de Missouri y autor de varios trabajos sobre el desarrollo del cerebro humano a lo largo de la evolución.

La explicación que Geary  da sobre el hecho de la reducción del cerebro en los humanos parte del principio de que cuanto mayor es la concentración de individuos, más intercambios hay entre y dentro de los grupos, mayor es la división del trabajo y más ricas y variadas son las interacciones entre los sujetos, constatando que el tamaño del cerebro decrece cuando la densidad de la población aumenta. Dicho de otra manera: “Con el surgir de sociedades más complejas, el cerebro humano se ha empequeñecido porque los individuos ya no necesitan ser tan inteligentes como antes para sobrevivir; los demás los ayudan.”

Tercera Clave

Por su parte los nutricionistas aportan una explicación muy concisa, bastante escueta. Como bien dicen: “Nosotros no somos neurólogos”. La respuesta que proponen es que debido a que la capacidad craneana del hombre aumentó debido a la ingesta, sobre todo, de grasas animales y dado que a día de hoy la base de la alimentación es la denominada como “en base a los hidratos de carbono” es lógico que el cerebro acuse un paulatino decrecimiento en un lapso temporal tan pronunciado como son los 30.000 años de los que vengo hablando.

Cuarta Clave

Los neurólogos, por su parte, dicen en síntesis que la merma en el tamaño del cerebro es una cosa evidente aunque la reducción del cerebro no significa necesariamente que nosotros, los hombres modernos, tengamos menos capacidades intelectuales que nuestros antepasados, sino que hemos desarrollado unas formas nuevas de inteligencia que se caracterizan por ser más abreviadas. Ejemplo de ello es que no existe una relación que vincule, por ejemplo, el cociente intelectual de una persona y el tamaño de su cerebro.

Conclusión:

1.- Si bien es cierto que no existe consenso alguno en cuanto a la causa, el cerebro humano ha disminuido un 10% en su tamaño a lo largo de 30.000 años, invalidando los asertos que indicaban que esto se producía como efecto de la vejez y la consecuente pérdida de neuronas.

2.- Existen diversos factores que pueden conducir a ello principalmente la necesidad de alimentarse. Esto se colige de las capacidades físicas, modos de vida y alimentación, y necesidades de las sociedades que nos precedieron.

3.- Los actuales modelos de vida en principio no merman nuestra inteligencia aunque sí que nos hace más dependientes a los unos de los otros. Esto se debe a la especialización y diversificación de los trabajos.

4.- Los procesos civilizadores y el cambio en la dieta influyen directamente sobre la morfología del cerebro del ser humano, el cual se ha visto reducido en tamaño a medida que estos procesos han ido aumentando.