Las cosas por su nombre (II)

Posted on 7 junio, 2012 by JPN.
Categories: Liberación.

 

 

 

En esta segunda entrega continuaré exponiendo la figura del querulante y sus procederes para mejor conocerlo…

 

Dejando de lado el punto de vista psicológico para enfocarlo desde la óptica criminal,  la mayoría de los querulantes que levantan falso tenstimonio y denuncian a alguien suelen haber sido, a su vez, denunciados con anterioridad. El falso denunciante suele utilizar el instrumento de la denuncia por haberla sufrido en propia carne. Esto lo hace por tres motivos básicos:

a) haber experimentado intranquilidad en el proceso.

b) haber sufrido una serie de molestias derivadas del mismo.

c) haber perdido el litigio.

De modo y manera que el querulante, tras su mala experiencia con la Justicia, piensa que la persona denunciada padecerá el mismo tormento (a esta actitud se le llama “efecto drácula”).

Psicológicamente débiles – aunque bastante molestos -  los falsos denunciantes adolecen de una envidia patológica que sienten por los méritos, la reputación o alguna de las posesiones de la víctima.  Esto suele radicar en un complejo de inferioridad hacia el denunciado falsamente. Por ejemplo: Una persona con cierto éxito en un campo cualquiera, suscita la envidia de este tipo de trastornado que para alcanzar un reconocimiento similar, injuria, calumnia y levanta falso testimonio contra su objetivo. De ahí que las  denuncias por violación – siempre desde lo falso, no de casos concretos, reales y veraces – obedezcan un afan de venganza en base a la fantasía histérica y se exploten por medio de chantajes.

Todo por afán de notoriedad (aunque el querulante es  consciente de la falsedad de su denuncia). Otros casos “tipo” son el del mitómano que denuncia en falso, injuria y calumnia a la persona objeto de su admiración o  el del delirante mesiánico que carga contra otro que es, a todas luces mejor que él, alimentando su farsa con prosélitos que por ignorancia o trastorno le hacen el paso y le siguen el juego (y ahora podría buscar artículos anteriores como Dógmata o Credendo vivis, de nada).

Ante la pregunta ¿es la primera vez que Vd. denuncia algo así?, el querulante se desmorona por saber que conteste lo que conteste, sus antecedentes (las denuncias contra él y contra otros), saldrán a la palestra.

Termino aquí este segundo artículo sobre el querulante y sus procederes, no sin antes avisar que habrá una tercera entrega.